Gratas sorpresas, melancolía en los recuerdos

Sentados en el suelo, Alba y yo, esperábamos la salida de los artistas al escenario. Sinceramente, nada había oído yo acerca de Pájaro Sunrise, pero trabajando en el Festival de las Artes, algo que me apetecía enérgicamente era poder disfrutar de algunos espectáculos sin las dosis de tensión que implican saber si está todo o no controlado. Allí nos encontrábamos, pues, pensando en lo que nos depararían los dos conciertos que había por delante. Y se produce la escena, van saliendo los tres primeros músicos y digo: “Cariño, el violinista se parece un montón a alguien que conocí en Cáceres”. Apenas cinco segundos después el corazón me latía a mil por hora y yo intentaba en vano que Pedro me viese, tras haber gritado su nombre sin poder controlarme. Pedro y su acordeón estaban sobre el escenario, ¿quién lo iba a decir?
Hacía años que no le veía y era la última persona a la que esperaba encontrarme. Y durante ese concierto me vinieron a la mente todas aquellas personas que dejé atrás durante mis cuatro años en Cáceres. Después de hablar con él y enterarme de todos los entresijos, me vino la melancolía. Lástima que mi anterior ordenador se llevase consigo todos los videos que grabamos Geni, Pedro y yo tocando nuestros instrumentos.

Como por arte de magia, casi fruto del destino si es que existe, hace unos días recibo a través de una red social un mensaje con un video grabado a los pocos días de comenzar mi Diplomatura en Magisterio. De eso hace 5 años ya, pero viéndolo me han venido a la mente los recuerdos de una época que, sin duda, es irrepetible.

Ahí nos tienen, a un grupo de jóvenes recién entrados en la Universidad gastando el tiempo como mejor sabían, tocando, hablando y divirtiéndose. Yo soy el de la guitarra, únicamente haciendo acordes pues esa noche era para Pedro y su acordeón. Por cierto, la guitarra está olvidada al lado del escritorio desde hace un año ¿no va siendo hora de volver a tocar? Veremos qué depara el verano.

4 comentarios en “Gratas sorpresas, melancolía en los recuerdos

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Eso no es nada, no sabes lo que han sido los 2 años y pico que estuve con ellos. Tocando y tocando. La verdad, algo aprendí.

    Y ahí no se ve nada, pero el del piano es una maquina… Don Geni…

    Por cierto, según me comentó Pedro el otro día debe estar dando clases de piano en un conservatorio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s